Filadelfia, Pensilvania. – 28 de mayo de 2026 Por: Edgar Ramirez
El panorama cultural de los Estados Unidos suele encasillar la experiencia de las comunidades hispanas e inmigrantes bajo narrativas reduccionistas. En los medios masivos, las historias de la migración con frecuencia oscilan entre la tragedia de la victimización o el estigma de la criminalidad. Sin embargo, la verdadera riqueza de la identidad latina se encuentra en los matices, en la resiliencia y en los relatos tridimensionales que ocurren en los vecindarios cotidianos.
Para recuperar esa soberanía narrativa, la destacada poeta, escritora y gestora cultural Magda Martínez, de origen puertorriqueño y ecuatoriano, se ha unido a la artista visual Lynda Grace Black y a la organización Journey Arts para presentar TO BE HERE (Estar Aquí). Este proyecto multidisciplinario, que combina una exposición inmersiva y una serie de presentaciones escénicas con testimonios reales, se llevará a cabo del 11 al 13 de junio en el histórico Christ Church Neighborhood House (20 N. American Street, Filadelfia).
En una conversación con Philatinos Radio, Martínez reflexionó sobre su cuarto de siglo de trayectoria en el ecosistema cultural local, los desafíos estructurales de la ciudad y el imperativo ético de que las comunidades marginadas narren sus propias vidas con sus propias palabras.
El choque de habitar dos mundos: de la metrópoli neoyorquina al «Barrio» de Filadelfia
Nacida y criada en el Lower East Side de Nueva York (el histórico Loisaida), Magda Martínez creció en un hogar con influencias de la costa ecuatoriana por parte de su padre y tradiciones puertorriqueñas por el lado materno. Aunque la comunidad puertorriqueña posee la ciudadanía estadounidense por derecho de nacimiento desde 1917, Martínez enfatiza que el proceso de traslado hacia el continente comparte los mismos traumas y choques que experimenta cualquier otra comunidad migrante.

«Eso de ser hija de dos inmigrantes… A veces la gente no piensa en los puertorriqueños como inmigrantes, pero el choque cultural cuando la gente deja la isla y el choque lingüístico es muy semejante. Dejar un país comunal, donde estamos mucho en familia, y llegar a los Estados Unidos, donde todo se enfoca en el individuo, es un golpe fuerte para todo el mundo».
Foto: Magda Martinez
Tras culminar sus estudios universitarios hace aproximadamente 25 años, se mudó a Filadelfia. Lo que comenzó como un viaje improvisado de fin de semana en busca de vivienda y empleo se transformó en su hogar definitivo. A lo largo de las últimas dos décadas, ha consolidado su liderazgo comunitario, primero como educadora y actriz en el colectivo interdisciplinario Las Gallas —junto a Michelle Ortiz y Julia López— y posteriormente como administradora de centros de arte fundamentales como el Fleisher Art Memorial, donde impulsó iniciativas pioneras de vinculación comunitaria (community engagement) y cofundó las celebraciones anuales del Día de los Muertos en el sur de la ciudad.
Filadelfia: entre la segregación urbana y el motor de la pequeña empresa
Al ser cuestionada sobre las facilidades y barreras que ofrece Filadelfia para la población hispana e inmigrante, Martínez describe una realidad ambivalente. Conocida históricamente como la «ciudad de los vecindarios» (The City of Neighborhoods), la urbe puede llegar a ser profundamente segregada, un fenómeno donde el tejido social se fragmenta cuadra por cuadra y donde persisten barreras de empleo, idioma y un profundo aislamiento.
A pesar de estas dinámicas, Filadelfia ha mantenido políticas de protección a las comunidades de origen extranjero, reconociendo el peso demográfico y económico que sostienen. De acuerdo con datos compartidos durante la entrevista, entre el 20% y el 25% de los nuevos pequeños negocios establecidos en Filadelfia son fundados por inmigrantes, un indicador que coincide con diversos estudios macroeconómicos que sitúan a la población hispana y extranjera como el principal motor de revitalización en corredores comerciales urbanos.
«Creo que Filadelfia aún es una ciudad buena porque la administración y el Concejo Municipal piensan mucho en proteger a los inmigrantes. Son muy importantes para esta ciudad y la ciudad lo sabe. Somos la comunidad que abre el porcentaje más grande de los negocios pequeños aquí».
Para Martínez, su propia inmersión en la gestión institucional como Directora de Operaciones (COO) de The Welcoming Center —entidad dedicada a la inclusión económica de los recién llegados— y su actual participación en la junta directiva de Puentes de Salud le han permitido constatar que los recursos comunitarios existen, pero requieren de espacios de encuentro que rompan el aislamiento institucional.
TO BE HERE: Objetos con memoria y relatos sin intermediarios
El proyecto TO BE HERE surge tras más de un año de talleres continuos y «círculos de historias» coordinados por Martínez y Lynda Grace Black. El propósito central fue desmantelar la jerarquía artística tradicional, permitiendo que personas comunes provenientes de diversas regiones de África, Centroamérica, el Caribe hispano y anglófono, así como ciudadanos nacidos en el país, moldearan de forma colectiva el material dramático y visual de la obra.
El evento se articula a través de dos dimensiones:
1. La Exposición Inmersiva
El público iniciará la experiencia desde el ascensor del Christ Church Neighborhood House, transitando hacia el teatro a través de una instalación de objetos cotidianos donados por los participantes. Cartas manuscritas, fotografías familiares dañadas por el tiempo y utensilios de cocina heredados que cruzaron fronteras conforman el entorno.
«Queremos que la comunidad sienta que lo que tiene posee un valor incalculable. Pensamos en los museos y creemos que solo albergan joyas exquisitas; pero lo que hoy está en un museo, hace trescientos años le perteneció a alguien común, eran las cartas de alguien. La memoria de nuestros ancestros tiene importancia».
2. El Performance Escénico
Desarrollada en colaboración con la directora escénica Tanaquil Márquez, la puesta teatral no recurre a actores profesionales. Son los mismos autores de los textos quienes suben al escenario a leer e interpretar sus propios testimonios, entrelazando voces en vivo con registros de audio pregrabados. La estructura narrativa explora tres momentos críticos: las memorias del lugar de origen («Vengo de un sitio donde…»), el proceso del traslado y la cruda realidad de habitar el presente actual, marcado por un entorno político nacional complejo en materia migratoria.
La riqueza de la tridimensionalidad humana
El periodismo comunitario tiene la responsabilidad histórica de registrar el aporte cultural, laboral e intelectual de la comunidad migrante, evitando la invisibilización. Un ejemplo de ello es cómo la transformación gastronómica y económica de Filadelfia en el último cuarto de siglo está indisolublemente ligada a las manos y al esfuerzo de los trabajadores hispanos.
Para concluir, Martínez subraya que el acto de relatar no es un ejercicio de presunción, sino una herramienta indispensable para reclamar la dignidad social y la salud mental colectiva tras años de crisis políticas y pandémicas.
«Debemos compartir la riqueza de nuestra identidad y de nuestra experiencia como humanos. Somos tridimensionales, no somos de una sola dimensión. No somos solo una cosa u otra; somos muchísimas cosas. Cuando compartimos eso de manera colectiva, nos paramos de otra manera y caminamos de otra manera, porque cargamos con la riqueza de nuestros cuentos, tanto los buenos como los malos».
Detalles del Evento y Boletaje Especial
- Fechas: Jueves 11, viernes 12 y sábado 13 de junio de 2026.
- Horarios: Las puertas abren a las 7:00 PM para recorrer la exposición inmersiva. El performance escénico inicia puntualmente a las 7:30 PM.
- Lugar: Christ Church Neighborhood House (20 N. American Street, Filadelfia; a media cuadra de Market Street).
- Boletos: Disponibles en la plataforma oficial de la organización presentadora en journeyarts.org. Las entradas se manejan bajo el sistema de escala móvil (sliding scale), lo que significa que cada asistente puede pagar una tarifa adaptada a sus posibilidades económicas con el fin de garantizar el acceso a todas las familias de la comunidad.





















