Por: Redacción Philatinos
La estrella brasileña GIULIA BE ha decidido transformar el incómodo silencio de las relaciones modernas en un éxito de pop contundente. Este jueves, la cantautora presentó ‘grillos’, su nuevo sencillo en español que captura ese instante exacto en el que alguien se arma de valor para confesar sus sentimientos y, del otro lado, solo recibe el sonido de la nada.
El lanzamiento, realizado desde Miami, marca un paso decisivo hacia su esperado álbum homónimo, “GIULIA BE”, un ambicioso proyecto de 21 canciones que verá la luz en los próximos meses. Con apenas 26 años y una nominación al Latin GRAMMY® como Mejor Nuevo Artista, GIULIA se consolida como una de las voces más versátiles del continente.
De un «balde de agua fría» a la risa
Lejos de ser una balada melancólica, ‘grillos’ utiliza el humor y la ironía para sanar. La canción nació de una colaboración con Leroy Clampitt (productor de Dua Lipa y Sabrina Carpenter) y refleja una situación con la que muchos latinos en EE. UU. podrían identificarse: la expectativa frente a la realidad.
«Todas hemos creado expectativas y sentido que estábamos viviendo una gran historia de amor… y de repente te das cuenta de que quizás eras la única viviendo ese ‘fanfic’. Reírse de la situación es una forma de seguir adelante», comenta GIULIA BE.
Un puente entre tres culturas
Lo que hace especial a GIULIA BE es su capacidad de navegar entre tres mundos. Su próximo álbum es descrito como “tres corazones en 21 canciones”, con temas en portugués, español e inglés. Para la audiencia de Philatinos, que vive y siente en varios idiomas, esta artista representa la fluidez cultural de la nueva generación de inmigrantes y sus hijos.
Además de su éxito musical, la artista se ha convertido en un referente de la moda, participando recientemente en las semanas de la moda de Milán y Nueva York como embajadora de marcas globales.
El video: Una cita para recordar
El estreno viene acompañado de un videoclip oficial donde la artista le habla directamente a la cámara en una cita que no sale como esperaba. Al final, la metáfora de los «grillos» cobra vida de forma literal y juguetona, cerrando un ciclo de honestidad emocional que ya hemos visto en éxitos previos como ‘tonta’ y ‘bye bye bahia’.





















